Querido sobrino:
Sigo por este país, grande, grasiento y desproporcionado, trabajando bastante, tomando café malo, cervezas de alta graduación y leyendo en el autobús. También ha sido una semana de irme reencontrando con antiguos amigos que por aquí dejé, lo que siempre está bien, dándome la sensación de que sí dejé buenas amistades...
Pero bueno, vamos a lo que te quería contar hoy. En este viaje he terminado de descubrir una nueva faceta del temido jetlag; ya sabes esa cosa que te pasa cuando cambias de horario, y duermes poco o no te duermes, te despiertas a las 4 de la mañana y a las 6 de la tarde no puedes con tu culo. Pues me he dado cuenta de que este trastoque de horarios afecta de manera muy especial a la vejiga.








