
Buceando en mis documentos, he encontrado una serie de correos electrónicos que envié a España durante el año que estuve viviendo en Boston bajo el título "Curiosidades americanas". Como siempre que uno relee algo con la perspectiva de los años, no todas las palabras y formas le suenan propias. Pero como tiene su gracia, lo reproduzco aquí.
22 de junio de 2006
Ayer comí pizza. Hecho extraño, aunque pueda parecer lo contrario, y es que es tan solo la segunda vez que lo hago en este país, a pesar de ser la cuna de tan conocido alimento. Aquí abro un paréntesis para indicar que aunque mucha gente piense (los americanos incluidos) que la pizza es italiana, en verdad es americana, de los barrios pobres de New York, donde los emigrantes, italianos en su mayoría, eso sí, echaban encima de una masa de harina las sobras de comida, intentando alargarlas lo mas posible. Si a esto añadimos que la pasta la trajo Marco Polo de Oriente, que el arte y los dioses romanos son griegos, etc, etc, resulta al final que lo único que es propio italiano es el Papa. Uy, no, que ese es alemán...